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lunes, 27 de abril de 2015

VOLVEMOS CON MAS FUERZA QUE NUNCA


Charla Bettina Octubre  2014
Hola a todas y todos de nuevo, después de unos cuantos meses de inactividad en el Blog, hemos vuelto, queremos disculparnos porque nuestros peques no siempre nos dejan tanto tiempo como nos gustaría, pero aunque ausentes en el blog, nosotras seguimos trabajando desde la asociación Creciendo Juntos y ahora que hemos vuelto prometemos intentar no volver a abandonar el blog.

Traemos nuevas ideas y un nuevo estilo en mente así que a cualquiera que lea esto y quiera aportar ideas, sobre temas que le gustaría que escribiéramos una entrada serán bien recibidos y si es posible intentaremos escribir sobre ello.



Como digo durante estos meses de inactividad en el blog no hemos desaparecido, solo que se nos olvido contároslo en el blog, hemos trabajado muy duramente y hemos realizado las reuniones mensuales, la fiesta de Lactancia, charlas y talleres participando activamente en la semana mundial de la lactancia, una pequeña marcha a favor del porteo y de los brazos, dos galas benéficas una infantil y otra para adultos para recaudar fondos para la asociación y poder seguir ayudando, exposición de fotografía, un taller de Seguridad infantil en el coche otro  taller sobre osteopatía en bebes y embarazadas, una charla sobre educación y la labor del día a día con las mamas que nos necesitan y nos piden ayudan.






No dejéis de seguirnos porque hay en marcha un montón de actividades y de cosas que serán muy interesante y que durante los próximo días iremos contando, charlas sobre lactancia, la visita del famoso Carlos Gonzalez en el próximo mes de mayo y muchas cosas más, `para mayores y niños.
 
El Miércoles día seis de Mayo tenemos la próxima reunión mensual a las 18:00 en el  gimnasio del colegio "La Candelaria", C/ Juan Sebastián Elcano nº 7, Zamora, para él o la que nunca haya asistido a una reunión deciros que yo, la que escribe, hace ahora 21 meses nunca había asistido a una y ahora mismo estoy encanta de haber conocido Creciendo Juntos, que perdáis el miedo a acudir y las vergüenzas que seréis recibidos con los brazos abiertos y os sentiréis muy a gusto y comprendidos y comprendidas.
En estas reuniones hablamos sobre la lactancia, hay una asesora de Lactancia formada y muy cualificada, a la cual se la pueden plantear las dudas que se nos planten sobre la lactancia materna si tu bebe tiene algún problema te sentirás comprendida y escuchada e intentaran ayudarte para que la lactancia termine siendo 100% satisfactoria.  Pero también hay muchas mamas que te escucharan y te podrán aportar su experiencia personal y darte trucos y consejos que a ellas les funcionaron. Muchas veces la experiencia es un grado y contar con un lugar de charla en que compartir inquietudes y pensamientos con gente que comparte tus mismos sentimientos es muy valioso y hace que te sientas más ajusto y comprendida, ese lugar en el que todas pasamos por lo mismo.
Pero lo más importante de todo lo que tiene Creciendo Juntos es su capital humano y que todo el mundo es bien recibido y  si tu bebe no tiene ningún problema con la lactancia o no has podido dar el pecho, también serás bien recibida, porque desde esta asociación no solo se intenta ayudar en temas de lactancia materna, también tratamos temas sobre el parto respetado, sobre la crianza con amor y con apego, sirve de desahogo cuando tu hijo pasa por distintas etapas, cuando te sientes incomprendida por el mundo, tratamos a nuestros hijos como pequeñas personas a los que ayudamos en su etapa y camino de aprendizaje a la vez que aprendemos de ellos, hablamos sobre cualquier aspecto de crianza siempre desde el respeto al niño, creemos en una crianza con amor y con respeto. Por eso te invitamos a venir, si vas a ser madre, si lo acabas de ser o si simplemente eres madre.
 
Para finalizar quiero puntualizar tres cosas:
Una en esta entrada me refiero siempre a hombres y mujeres, porque creemos firmemente que la lactancia es cosa de dos aunque sea la madre la que amamante el apoyo de la pareja es importantísimo, por eso también ellos son bien recibidos e invitados si quieren asistir, y  si el bebe tiene un problema en la lactancia es cosa de los dos no solo de la madre.  Por supuesto la crianza es cosa de la familia así que cualquier miembro de la familia será siempre bien recibido.
Las fotos del post son algunos de los documentos gráficos que he recopilado a lo largo del tiempo y que aunque no hay muchas, también intentaremos trabajar en dejar mas fotografías que plasmen nuestras actividades.
Y tres la que escribe es una simple mama a la que le dan el privilegio de representar a toda una asociación, desde aquí agradecer a la asociación esta oportunidad y pedir perdón si en algún momento me equivoco o hay algún error, rectificar es de sabios decirlo y así se hará.
Terminamos la entrada con una pequeña reflexión que da mucho que pensar.

AMAMANTAR LO HACE LA MADRE PERO EL PADRE PUEDE ABRAZAR, BESAR, BAÑAR, CAMBIAR PAÑAL, PASEAR, JUGAR, ES SECUNDARIO EN PRIMER MOMENTO PARA EL BEBE PERO DE UN PESO INIMAGINABLE PARA LA MADRE.

miércoles, 20 de febrero de 2013

La lactancia de Luna

Ester y su familia en la Fiesta de la Lactancia Materna de Zamora 2012

En la pasada Semana Mundial de la Lactancia Materna del 2012, Creciendo Juntos participó, entre otras actividades, con un foro de madres en el que compartir, entre familias, las experiencias de lactancia que habíamos vivido. Una de las "valientes" que se subió al estrado a poner voz y rostro a su experiencia fué Ester Brunicardi, que trataba de transmitir la importancia de tener cerca una red de apoyo con la que consultar, en la que apoyarse y con la que compartir, de mujer a mujer.

Ahora Ester y su familia han comenzado una gran aventura, se marchan a otro continente y nos gustaría que supieran cuanto cariño y calidez dejaron tras de sí. Por eso compartimos las palabras que aquel día Ester nos dijo al compartir generosamente su experiencia:

Hola a tod@s: 
Soy Ester, la mamá de Luna, una niña preciosa que acaba de hacer un añito; y la Razón de que hoy esté aquí pasándolo fatal, pues esto de hablar en público no es para nada lo mío. Pero pienso en ella y en todos los bebés y en sus mamás, que por la “no” información que recibimos, se quedan sin algo tan maravilloso e importante como la lactancia; y entonces saco el arrojo necesario para estar aquí, contándoos mi experiencia y, si con ello puedo ayudar a alguna mamá que esté pasando por lo mismo, entonces habrá merecido la pena. 
Cuando estaba embarazada me imaginaba la maternidad y la lactancia (en cuanto a idea), bastante parecido a lo vivido, puesto que en mi entorno familiar, todos los bebés han sido amamantados y porteados. Yo lo veía y sabía que era lo que yo quería. Quería sentir y vivir lo que mis hermanas y primas sentían, me enternecía profundamente esa mirada cómplice entre ambos a la hora de mamar. 
Evidentemente, esa era la idea, porque cuando llegó el momento, todo aquello que imaginaba que sentiría, se multiplicó por infinito… 
Pero claro, esto llegó después, cuando ya todo funcionaba, pues mi contacto inicial con la lactancia distó mucho de ser algo relajado entre una mamá y su bebé. 
Os pongo en antecedentes de la forma más breve posible. Cuando Luna nació, enseguida se cogió al pecho, yo, no sentía tirón alguno, pero el personal que me atendía en ese momento decían que era suficiente para un recién nacido. 
A continuación, y debido a la estimulación del bebé y a la no succión (esto lo sé ahora, después de una buena información), mis pechos se pusieron duros como piedras, y no exagero (que se lo pregunten a mi marido, jaja), dolía una barbaridad; cuando mi pecho se ablandó lo suficiente, mi pezón permanecía plano, entonces yo empecé a agobiarme, “habían pasado tres días y no era capaz de dar el pecho”. 
Cuando acudimos al pediatra de urgencias, por la pérdida de peso de mi niña, nos dijeron que estaba deshidratada y necesitaba comer. Así, nos mandaron para casa con la dosis de leche adaptada que debía tomar y cada tres horas exactamente. Antes de irnos, de nosotros salió sugerir: “¿si me saco la leche en vez de darle esta otra?”. A lo que nos contestaron: “mucho mejor, claro”….. 
A la semana de estar con biberones, sacando leche, usando pezonera y sobre todo de poner a Luna al pecho piel con piel, seguía sin engancharse. En ese momento decidimos llamar a ese grupo de mamás, Creciendo Juntos, al cual estoy muy agradecida, y que vinieron a casa a vernos y, tras comprobar que hacíamos todo lo que se recomendaba, nos transmitieron que tuviéramos paciencia, tesón y sobre todo que estuviéramos relajados, “llegaría el momento en que Luna se enganchara”. 
Y así fue, durante los siguientes 15 días cada vez me sacaba más leche pues necesitaba encontrar el nivel de producción que Luna demandaría cuando llegara “el gran día”. Íbamos cambiando las tomas de leche de fórmula por la mía y siempre poniendo a Luna al pecho, con y sin pezonera (lo cual no era lo más agradable), pero al pecho. Hubo malísimos momentos, pues aunque tuve la suerte de librarme de grietas y otros males, si tenía bastante dolor cuando usaba la pezonera, y sobre todo la desesperación por no poder alimentar a mi niña como yo deseaba. A punto estuve de tirar la toalla en varios momentos.

Pero, afortunadamente, contaba con la experiencia de mi hermana, que aunque estuviera lejos siempre desahoga mucho hablar con alguien que ha pasado por lo mismo. Y sobre todo tenía a mi lado al papá de Luna, que deseaba la lactancia tanto como yo. Él en esos delicados momentos siempre estaba ahí para animarme y para hacer todo aquello que yo no podía, como despertar a mi niña para que comiera, pues dormía profundamente y podía pasarse el día entero; y yo no era capaz, me parecía hasta cruel…; o para gastar una broma a tiempo y echarnos unas risas, siempre viene bien destensar el momento. No olvidemos que, además de la rutina que conlleva el comienzo de la maternidad, hay que añadirle ese descontrol hormonal que ataca a la mamá con mayor o menor virulencia, dependiendo de cada caso. 
A mí en concreto me pegó un buen viaje, sin llegar a la depresión, muchos ratos pasé llorando angustiada y sin saber porqué pues por fin era mamá, lo que había deseado tanto. Por todo esto quiero enfatizar en lo importante del papel del papá.

En resumen, quince días después del primer contacto con la asociación de mamás, Luna ya se “enganchaba”, y poco a poco fuimos quitando biberones hasta llegar a una lactancia normal, y totalmente satisfactoria. Enseguida se creó un vínculo especial entre nosotras, no la oía ni llorar, sabía enseguida cuando tenía hambre o cuando quería calorcito de mamá. Desde entonces, todo fue rodado. 
Y saliendo de sentimentalismos, la tranquilidad total de saber que mi bebé tomaba el mejor alimento que existe, sin preocuparme de llevar una bolsa entera de biberones, leches, agua, calienta biberones.., “ con el dineral que eso supone” ; ahora sólo tenía que sacar la teta, sin angustias de si “ le pongo 100ml y sólo toma 50ml” o “ ¿cuánto hace que le dí el biberón?”, pues los niños comen como nosotros, “cuando tienen hambre”, saben regularse igual que tu.

En fin, yo les diría a las nuevas mamás que a pesar del mes inicial que pasamos volveríamos a hacerlo por uno solo de los momentos que paso con mi niña cuando le doy de comer.
Si tenéis problemas al inicio, no os desesperéis, pedid ayuda e información a los grupos y profesionales formados en temas de lactancia, pues no todos lo están.

Antes de acabar, me gustaría dar las gracias al papá de Luna, porque gracias a él, nosotras tenemos innumerables momentos.



Ester.

 Un gran abrazo, familia, os deseamos la mejor suerte!!!!!!!